Un millón de pensamientos
Om Swami
Om Swami es un yogui hindú, antes de convertirse en un sabio fue un empresario exitoso en el mundo del software. En el 2011 renunció a esa vida y emprendió un viaje espiritual en el que llegó a pasar trece meses de intensa meditación en las cuevas y bosques del Himalaya, llegó a meditar hasta veintidós horas al día.
Hogar dulce hogar
Así como nosotros que al llegar a casa incluso después de unas vacaciones, y pasar tiempo en una habitación cómoda, limpia y con todos los servicios, sentimos un tremendo descanso el sentir nuestro sillón, nuestra cama, el hecho de llegar a nuestro hogar es más liberador y descansado que cualquier habitación de lujo, nuestra alma descansa al completar su viaje y regresar a su hogar, después de dejar este cuerpo y esta vida.
Om Swami nos habla de los pensamientos y cómo sobre estos no tenemos control, pero que un pensamiento no es más que eso, un pensamiento, no existe malo ni bueno, pero si como atiendas eso puede marcar una diferencia, los pensamientos pasan por tres etapas.
surgen, se manifiestan y desaparecen
Aquellos pensamientos que no abandonas, dejan residuos, estos residuos son los que la meditación limpia y deja sin huella.
Los pensamientos no abandonados pueden adoptar diferentes formas
Deseos, expectativas y emociones.
Pensamiento de deseo Físico
Son todas estas gratificaciones sensoriales, estos deseos pueden ser insaciablemente activos, o permanecer eternamente latentes
La mayoría de la gente se pasa toda la vida satisfaciendo esos deseos, lo experimentan todo a través del cuerpo, viven para el cuerpo y mueren por él. siguen siendo fieles, obedientes incondicionales siervos del cuerpo.
Pensamiento de deseo Emocional
Estos surgen de los lugares más recónditos de nuestra mente. No son sólo los pensamientos que han surgido de manera consciente. Han surgido de las impresiones del subconsciente. El profundo deseo de sentirse amado, deseado. La necesidad de amor, reciprocidad, reconocimiento, aprecio y compañerismo. Estos deseos nos llevan a buscar la satisfacción en otra parte. Puesto que uno busca fuera la satisfacción interna.
Pensamiento de deseo Intelectual
Cuando la riqueza, el sexo y compañía no es suficiente, una mente orientada hacia el exterior, una vez que ha satisfecho sus deseos físicos y emocionales, da luz a los intelectuales. Estos deseos empujan al individuo a crear algo nuevo o comprometerse a causas sociales aparentemente desinteresadas. Cuando todo lo demás va bien y cuando tienes la sensación de que la gratificación de los sentidos y la plenitud emocional no son suficientes.
Pensamiento de deseo Trascendental
Es muy posible que tengas este deseo porque has entendido la futilidad de satisfacer los deseos infinitamente insaciables de las tres primeras clases. la satisfacción del deseo trascendental te libera de las garras de la ignorancia, eliminando los grilletes del condicionamiento. El deseo de esta naturaleza constituye la búsqueda definitiva para descubrir tu propia verdad.
No todos los pensamientos duraderos se convierten en deseos. Los hay que se transforman en expectativas o que toman la forma de una emoción.
Cuando los deseos se convierten en expectativas
Cuando un pensamiento persistente no se abandona, se convierte en deseo. Cuando nos planteamos la satisfacción del deseo y creemos tener derecho a verlo satisfecho, pensamos que de algún modo nos lo merecemos, se convierte en una expectativa.
De las cuales se generan de tres tipos
Respecto de nosotros mismos.
Esperamos ser disciplinados, tranquilos, serenos, siempre cariñosos y demás, pero cuando dejamos las cosas para más tarde, nos enfadamos, nos comportamos de manera inmoral o egoísta, nos sentimos culpables. por tener ciertas expectativas de nosotros mismos y no las hemos satisfecho.
Respecto del prójimo.
Justificamos las expectativas que tenemos respecto de otros creyendo que tenemos derecho a ser tratados de una manera determinada, ya sea en forma de reciprocidad, amor, etc.
Sobre la base de todo lo que has observado y asimilado, que has hecho, esperas ciertas consecuencias, a menudo favorables. Puesto que tienes la sensación de que lo que deseas es legítimo, justo y natural
Cuando estas expectativas no se satisfacen, te provocan un dolor y una decepción proporcional a la magnitud de tus expectativas.
Renuncia a tus expectativas y, con tu energía purificada, te aceptaran tal como eres reduciendo poco a poco sus expectativas respecto de ti. Así es como funciona la naturaleza
Del prójimo respecto de ti.
Todo aquel que conoces tiene alguna clase de expectativa respecto de ti. Incluso aquellos que no conoces pero están vinculados a ti, esperan de algún modo que seas de una manera determinada
Esas expectativas están presentes de modo que la sociedad siga en orden, pero el mundo no se lo toma muy bien si te la saltas.
Has puesto tu carga sobre sus hombros, del mismo modo que ellos han puesto la suya sobre los tuyos. Tanto si cumples sus expectativas como si no, ser consciente de ello suele ser suficiente para estresar a la mayoría. las expectativas perturban la tranquilidad.
Cuando el ego se aferra a un deseo, se transforma en expectativa.
Cuando somos incapaces de dejar correr nuestros pensamientos, algunos se convierten en emociones y entonces añadimos emociones a nuestros deseos y expectativas.
Es ahí cuando un pensamiento se transforma en una potente fuerza que impulsa a pasar a la acción.
La vida de un pensamiento acaba allí donde comienza la acción.
Todo acto deja tras de sí un rastro residual. Todo lo que hacemos con nuestras palabras o actos deja una huella en nuestra mente y nuestras vidas
Los actos son también de tres tipos y cada uno de ellos deja una huella dependiendo de qué clase sea. mientras los actos físicos dejan residuos tangibles, los verbales y mentales dejan huellas psicológicas.
Karma físico: residuos tangibles.
Todos los actos físicos que se llevan a cabo a través del tacto son karma físicos.
El ejemplo de la manzana.
La pelas y le quitas las semillas para saborearla mejor. Te comes la manzana y dejas la piel y las semillas. El acto de comer la fruta ha dejado como resultado los residuos de la piel y semillas. Te deshaces de lo que no has comido. Viene una vaca y lo acepta de buena gana como alimento. Los que has dejado han tenido impacto en otro ser que igual ni siquiera conoces. Esa manzana que has consumido está ahora en tu interior. Tu sistema digestivo la procesa. Se forman dos tipos de residuos, el que es asimilado por tu cuerpo y corre por tu sangre y la que no la asimila y es expulsada a través de la orina y heces. Más aún, bacterias y otros microorganismos pueden alimentarse de esas excreciones.
El karma físico de comerte una manzana ha dejado huella en ti y en otros seres vivos. Los residuos de la manzana que quedan en tu sangre te afectan directamente a tu salud física. Los restos que ha comido la vaca afectan también a su salud.
Los excrementos de tu cuerpo tienen impacto en las formas de vida micro orgánicas así como en el medio ambiente.
Karma Verbal: huella psicológica.
Las palabras que pronuncies tienen un gran impacto sobre tu mente y tu conciencia así como sobre la mente de quienes las oyen.
Una mente condicionada funciona sobre la base de huellas psicológicas.
Volviendo al ejemplo de la manzana
Supongamos que eres una persona de gustos refinados y estas comiendo una manzana. La manzana es deliciosa, fresca y crujiente con un dulzor perfecto. Comentas su sabor y como nunca has comido una manzana tan asombrosa. Unas semanas después quizás no recuerdes el sabor de la manzana pero es probable que recuerdes lo que dijiste en el momento de consumirla. De no haber dicho nada, probablemente se te olvidaría por completo la manzana y su sabor.
Karma Mental: Huella Emocional.
El más sutil y poderoso de los tres, deja tras de sí un rastro más prolongado, una forma de residuo psicológico, es el más difícil de borrar.
El origen de todo karma de cualquier clase es un pensamiento. La elaboración de un pensamiento constituye karma mental. Tiene un impacto inmediato en tu estado mental, un impacto perdurable en la conciencia y un efecto imperecedero en la mente.
En el ejemplo de la manzana, en este caso te acuerdas de la última vez que comiste una manzana, ese pensamiento te vincula a comprar manzanas en la tienda, te viene a la cabeza la imagen del cajero, y la idea de comunicación,. Recuerdas haberle dado dinero al cajero, te acuerdas de otra clienta que compró plátanos a lado tuyo, recuerdas haberle puesto atención a cómo los escogía, tal vez te llamó la atención su atributos físicos, recuerdas su voz, sus frases, quizás experimentes amor, lujuria o la aparición de alguna emoción positiva.
El cajero te devuelve tu dinero y sales de la tienda, quizás recuerdes que algún incidente desagradable que ocurre alguna vez en un mercado, alguien rayó tu carro y te enfureciste y te frustra que pueda existir gente así. Si hubieras abandonado el pensamiento de la manzana en el momento en que surgió nada de esto habría pasado
Si hubieras recordado que los pensamientos por sí mismos están vacíos y que no tienes necesidad de perseguirlos, no habrías sentido negatividad alguna por causa de acontecimientos pasados.
Lo que no es la meditación
La meditación no pretende ser la cura a todos tus males, emocionales, financieros y psicológicos, no es una receta para curar alguna enfermedad, tus inversiones inmobiliarias o que nunca tendrás un accidente, la meditación no es la respuesta a todo.
Sentirse relajado después de meditar no significa que hayas meditado bien y dormirte durante la meditación sin duda alguna no es meditar.
La meditación es tu viaje personal, un viaje intimo, solo tiene que ver contigo. No cambia directamente en los demás.
La meditación no es la comida, es la sal que se le echa a la comida.
La meditación, sería la capacidad de conservar las virtudes frente a todas las adversidades.
Existen 4 etapas de la quietud mental
Om Swami nos da este ejemplo para entender mejor las etapas
Imagina que vives en una ciudad metropolitana y que te has tomado una temporada sabática para estar relajado en un lugar lejano. Tienes que hacer un trayecto largo en coche y tu objetivo es trasladarte del ajetreo de la vida en la ciudad a la tranquilidad de la costa.
esa costa en calma es la etapa definitiva de la meditación; amplia, infinita, oceánica, Sin embargo antes tendrás que pasar invariablemente por las etapas siguientes:
*Actividad Constante: La autopista
Primera etapa. La mente siempre está hablando y la gente no es consciente de ello. Solo cuando quieren dormir o están deprimidos es cuando se dan cuenta
En esta etapa los que no se esfuerzan y mantienen la vigilancia, acaban convirtiéndose en meditadores mediocres, posiblemente incrementen de 30 minutos a 2 horas pero no supondrá ninguna diferencia, no producirá mejores resultados
La primera etapa es como el tráfico en una autopista. No tienes control del tráfico que te rodea.
Un meditador en la primera etapa no tiene control sobre el flujo de los pensamientos. Van por una autopista y es hora punta. Lo único que puedes hacer es conducir con extrema cautela y al final conseguirás desviarte de la autopista. Si perseveras dejarás atrás el tráfico, la autopista dejará paso a una carretera de las afueras, la segunda etapa.
*Actividad Frecuente: Carretera de las afueras
En esta etapa el flujo de pensamientos es frecuente pero no constante. Se experimenta una sensación de naturalidad y muchos lapsos de calma durante instantes en lo que llega a atisbar una mente libre de pensamientos: un estado de no mente*, un estado de conciencia elevado.
En esta etapa los pensamientos siguen llamando a las puertas de un meditador durante toda la sesión. Pero con mindfulness y vigilancia se desarrolla mayor inmunidad y conciencia. Aprendes a decidir cuándo dejar que los pensamientos entren en tu espacio mental.
Como en la autopista, ya hay tráfico por todos lados, la velocidad se ha reducido ya estas en la carretera de las afueras. Siguen teniendo cierto nivel de constancia, no se han detenido todavía ni han desaparecido. Ahora tus pensamientos van a menor velocidad, el trafico es mas manejable. Tu capacidad de atención aumenta considerablemente cuando llegas a esta etapa.
*Actividad Ocasional: Carretera rural
En tu viaje hasta el momento, te has desviado de la autopista y has ido por una carretera de las afueras. Ahora has llegado a la carretera rural, la tercera etapa.
Del mismo modo que ríos caudalosos desembocan en el mar pero el mar permanece inalterado la mente de un yogui no se ve afectada por los altibajos de los pensamientos y las emociones. El mar no está siempre tranquilo, tiene mareas y puede ponerse tempestuoso pero la mala mar no es algo cotidiano. Un meditador en la tercera etapa puede pasar periodos difíciles pero son poco habituales.
Un meditador que ha llegado a la tercera etapa aprende a aprovechar y canalizar sus pensamientos. La mayoría de dichas sesiones consisten en lapsos prolongados de quietud y dicha con pensamientos ocasionales que surgen aquí y allá, que vienen y van.
*Ausencia de actividad: Camino privado
En realidad no se puede ir más allá, intelectualmente, podemos definir como un número infinito de etapas, en la práctica, no obstante, la cuarta etapa es el resultado de atravesar las 3 con éxito. Se alcanza por medio de una enorme práctica perseverante, prolongada, inteligente, alerta, intensa y correcta.
Un meditador en la cuarta etapa puede permanecer inmóvil tanto tiempo como lo desee.
La cuarta etapa es la iluminación.
En el largo trayecto hacia la realización personal puedes pensar en esta etapa como una propiedad privada, una gran villa. Tiene un sendero, un camino pero no es una vía pública: un gran portón bloquea el tráfico, el ruido, la gente y cualquier visita no deseada.
Su conciencia ha alcanzado tal punto de cristalización que puede decidir qué pensamiento quiere abrigar y cuales dejar correr. No hay sorpresas.
La atención
Siempre que tu imaginación empiece a vagar, simplemente tráela de regreso al momento presente con suavidad. Así es como se adiestra la mente.
antes de sentir algo, la mente piensa en ello. Te lleva al antiguo recuerdo, la persona, el incidente y se produce una reacción en cadena. Entonces la mente se ve bombardeada por más recuerdos de la misma naturaleza y antes de darte cuenta, esos pensamientos se han sumado y han provocado un cambio total en tu estado de ánimo. Estabas bien hace un momento, pero ahora se te ha ido el día al traste porque los pensamientos se han convertido en sentimientos y los sentimientos se han apoderado de ti por completo.
Si tuviera que resumir el acto de la meditación en una sola frase sería ¨la presencia de la mente¨.
La diferencia entre la meditación y el sueño y otras actividades relajantes es que mientras en el sueño experimentamos una suspensión de la conciencia, en la meditación ocurre todo lo contrario.
Estas son las nueve etapas o estados de atención.
Posicionamiento de la atención
Atención intermitente
Atención constante
Atención fija
Atención lúcida
Apaciguar la mente apaciguamiento total de la mente
Atención intensa
Abstracción profunda
La concentración
Afianzar la concentración, el aspecto más importante de la buena meditación, es como caminar sobre las aguas. Pero una vez que sabes donde están las piedras se vuelve mucho más sencillo, La concentración consiste en centrarse con precisión: paso a paso y con sumo cuidado, un instante cada vez. La única manera de mantener la concentración pasa por retenerla en este momento, el momento presente y luego el siguiente y el siguiente y asi sucesivamente. Si mantienes la intensidad de la concentración de un momento al siguiente, tienes muchas posibilidades de obtener beneficios extraordinarios de la meditación.
Existen al igual que en la atención diferentes tipos de concentración.
Concentración focalizada en un punto
Concentración abstractiva
Concentración analítica
Concentración elemental
Concentración pasiva
Meditación Concentrativa
Cuatro tipos de objetos sobre los que meditar
Cuatro tipos de objetos entre los que escoger a la hora de poner en práctica la meditación concentrativa. Se puede escoger cualquiera de los cuatro y hay que sentirse libre de cambiar de uno a otro, o bien para encontrar el que mejor te vaya o bien para dar un descanso a la mente. El cambio refresca la mente y aporta lucidez a la meditación.
Meditación sobre la forma
No significa que tengas una imagen o estatuilla delante y la mires fijamente. Eso no es meditación ni concentración.
Meditar sobre una forma es una de las variantes más difíciles y agotadoras de concentración. Al margen de que la forma sobre la que medites sea externa o interna, la visualización siempre tiene que ser interna.
Meditación sobre la respiración
Es la variante más fácil de meditación concentrativa. Al mismo tiempo que fortalece la conciencia plena y la vigilancia, también tiene un gran efecto apaciguador sobre la mente. Es sobre todo útil a la hora de afrontar la inquietud durante la meditación.
Respira con normalidad y contempla tu respiración, presta atención a cómo inspiras y espiras. Concéntrate en la respiración.
Meditación sobre el sonido
Es una de las variantes más antiguas de meditación. La meditación sobre el sonido requiere meditar sobre un sonido repetitivo. Puede ser un mantra o cualquier sonido agradable que te guste. La única condición es que debe ser repetitivo porque estás adiestrando la mente para que se centre en algo durante periodos de tiempo prolongados.
Meditación sobre lo informe
Hay gente que tiene aversión natural a las formas y los sonidos. Meditar sobre la respiración les parece inútil. Por suerte, hay otra variante de meditación concentrativa en la que se puede meditar sobre el vacío, o sobre lo informe, como se denomina.
Adopta la postura yóguica
Respira hondo unas cuantas veces para normalizar las energías
Limítate a cerrar los ojos y no pensar en nada. Eso es todo
Ten en cuenta que no pensar en nada no es lo mismo que contemplar tus pensamientos mientras meditas sobre lo informe, es una práctica en la que la mente se contempla directamente a sí misma. La meditación sobre lo informe es la más difícil de llevar a cabo sin orientación porque hay varios puntos sutiles que pueden mostrarse pero no se pueden dominar por medio del trabajo de documentación. Tendrás que contar con un maestro.
La otra forma de meditación sobre lo informe se denomina meditación expansiva. En esta variante uno experimenta la fusión con la conciencia suprema. La manera correcta de llevarla a la práctica es la siguiente:
Siéntate cómodamente en la postura yóguica
Respira hondo unas cuantas veces
Visualiza una luz brillante, refulgente, o un infinito universo oscuro. Este es el aspecto expansivo de esta meditación.
Visualiza poco a poco como tu cuerpo se desintegra y se funde con el universo inmenso, expansivo, infinito.
Meditación Contemplativa
La esencia de la meditación contemplativa es que, con el tiempo, te conviertes en aquello sobre lo que meditas.
La mente no diferencia entre bien-mal, correcto, incorrecto, moral-inmoral. no son más que definiciones que hemos impuesto a nuestra mente consciente. En su esencia, la mente solo crea, entiende y reacciona a un pensamiento.
A diferencia de la meditación concentrativa, la meditación contemplativa no requiere pasar por los rigores de perfeccionar la postura.
La meditación contemplativa conduce a una iluminación extraordinaria sobre la auténtica naturaleza de las cosas, las realidades de los diferentes planos de existencia y muchas cosas que están más allá de las palabras.
Auto Indagación: ¿Quién soy?
Comienza con la cuestión fundamental: ¿Quién soy?
El objetivo es comprender que tu auténtico tú, el tú real, el indestructible, está más allá de las etiquetas y la naturaleza temporal de este mundo, hijo, hija, madre, hermano, etc., Son solo papeles que desempeñas en el mundo, pero solo reflejan tus facetas transitorias. La mayoría de las personas se identifican con estas etiquetas temporales y cuando se las retiran, tienen la sensación de que han perdido su identidad.
Cabe preguntar qué hay más allá de estas etiquetas terrenales.
Una vez que reniegas de todo lo perecedero, todos los elementos transitorios, todas las etiquetas temporales, te quedas con el elemento más puro que te define: la conciencia superior, el alma, el espíritu, puedes llamarlo como mejor te parezca.
Al afirmar que eres eso (Dios, divinidad, universo), empiezas a verte más allá de la existencia limitada de tu cuerpo, que está hecho de los cinco elementos: tierra, agua, aire, fuego y éter.
En esencia, significa que cuando contemplas tu realidad, tu auténtica naturaleza, todo aquello que te viene a la cabeza, todo aquello que está constituido de los cinco elementos no eres tu. Todas esas cosas te pertenecen, eres el propietario de esas cosas, pero esas adquisiciones o logros no son tu.
La meditación con conciencia plena
Es una manera sencilla, efectiva y práctica de prestar atención al momento presente. Es la manera de vivir el momento.
Este es el problema fundamental de nuestras mentes. Están eternamente viviendo en otro momento, un momento que ansiamos y deseamos. Al hacerlo, pasamos completamente por alto la belleza y la dicha del momento presente.
Cuando se trata de meditar, no obstante, todos esos detalles, emociones y deseos no son más que meros pensamientos. Por alguna razón, hemos dado más importancia a esos pensamientos que a millones de pensamientos más que nos rondaban la mente.
El mindfulness tiene que ver con prestar atención a todos y cada uno de los pensamientos, sin discriminar entre un pensamiento bueno y uno malo. Cuando empieces a contemplar todos y cada uno de tus actos a medida que vayas cobrando más conciencia, te ocurrirá algo extraordinario: tu mente empezará a restar importancia a los pensamientos deprimentes y dolorosos del pasado. Tu reacción a cualquier cosa que te sobrevenga será un acto consciente en lugar de una respuesta instintiva. Eso produce una sensación de tranquilidad y calma, y empiezas a sentir más control.
La meditación con conciencia plena es una de las maneras probadas y demostradas de acabar con costumbres arraigadas. La conciencia plena lo hace de manera natural, te transforma en un ser tranquilo y centrado.
Meditación Atenta
Es especialmente útil para apaciguar la mente. Es difícil concentrarse o prestar atención plena cuando estás enfadado. La meditación atenta se puede poner en práctica cuando tienes la mente alterada o estás estresado. Te ayuda a tranquilizarte.
La esencia de esta meditación consiste en contemplar tus pensamientos como si estuvieras viendo una película en una pantalla, como si lo que te viene a la cabeza, sea lo que sea, no fuera algo que te ocurrió a ti sino a una tercera persona. eres consciente de que cuando un actor muere en la pantalla, en realidad no ha muerto, del mismo modo, eres consciente de que todos tus pensamientos están vacíos, están desprovistos de cualquier esencia auténtica, y de que no tienes que reaccionar a esos pensamientos.
La meditación atenta te permite restar importancia al papel del ego individual. Te ayuda a dejar el ego en segundo plano y verte como si fueras una tercera persona.
Todos los pensamientos, buenos - malos, acertados o equivocados, morales o inmorales, de amor o de odio, no son más que pensamientos.
Una vez que empiezas a observar tus pensamientos, se evaporan, dejándote tranquilo y dichoso.
Meditación enérgica
Se basa en la premisa de desarrollar un sistema de meditación que, conservando intactas sus virtudes, permite deshacerse del exceso de energía física en el cuerpo. La diferencia fundamental entre la meditación enérgica y otras variantes es el uso de la energía física.
Lo más parecido a la meditación enérgica sería bailar, aunque con una diferencia fundamental: cuando bailas te centras en el ritmo y melodía. En la meditación te centras por completo en una sensación de conciencia plena, en la respiración, en el abandono.
Quien lleva una vida auto disciplinada, purificándose siempre con paciencia, llevando una vida de desprendimiento y amor, quien interactúa menos, habla poco y es consciente de sus actos y palabras, quien se desprende de su falso ego, su pomposidad, lujuria, ira, quien no acapara bienes personales, esa persona vive en trance y está con toda seguridad realizada.
La compasión
De todas las virtudes que puede llegar a alcanzar un ser humano, la compasión es la más importante. Es la semilla de la bondad, pues la compasión es amor, es perdón, y es al mismo tiempo divina.
La auténtica compasión no se basa en la causa o el acto, es sencillamente una virtud, una respuesta, una emoción, un sentimiento que escogemos por encima de cualquier otro.
La compasión y el perdón no son más que sinónimos de sacrificio. Cuando perdonas, en alguna parte sacrificas algo de tu propia existencia, tu respeto, tu dignidad, de ti mismo. sin embargo al perdonar también vas más allá de los grilletes del ego. Más aún, el sacrificio no es un trueque, no esperas obtener nada a cambio, es filantropía, es un acto de caridad.
La compasión no requiere motivo ni recompensa, solo un deseo, una disciplina , solo un gran corazón, lo bastante grande como para asimilar errores.
Cuando escoges la compasión por encima de cualquier otra cosa, elevamos la conciencia de manera natural.
La Veracidad
Hoy en día no es fácil ser sincero. Nunca lo ha sido porque generalmente la verdad es castigada. La mayoría de la gente ni tan solo quiere oír la verdad, son felices viviendo en un envoltorio de mentiras. A veces, no hay manera de dorar la píldora de la verdad. Sobre todo en una situación en la que la otra persona no quiere encajar la verdad, por suavemente que se le diga, reaccionará de forma poco favorable. Esa es la razón por la que la mayoría de la gente miente infinidad de veces al día. Es más fácil salir del paso con una mentira que afrontar la verdad. A veces tienes que escoger si quieres decir la verdad y hacer daño al prójimo o quieres guardar silencio y aguantar lo más duro.
Es difícil encontrar una enseñanza de la verdad mejor y más clara. Si nuestras palabras son ciertas, se ajustan a los hechos, son beneficiosas, pero no resultan atrayentes ni agradables, deberíamos pensárnoslo un millón de veces antes de decir una verdad con la que probablemente no lograríamos nada. Haríamos daño a la otra persona y no la beneficiaríamos en absoluto.
La verdad no es absoluta, por lo que hay que examinar la naturaleza de la verdad que estás a punto de pronunciar es esencial. Si no es más que una opinión, es posible que prefieras esperar a estar totalmente seguro de que lo que vas a decir es un hecho y no tu interpretación de un hecho.
La Gratitud
La emoción singular más poderosa para equilibrarlo todo en la vida, sean cuales sean las circunstancias, es la gratitud. La práctica de la gratitud te ayuda a centrarte en la luz que hay en tu vida en lugar de preocuparte por la oscuridad.
Si crees que para estar agradecido tienes que poseer ciertas cosas en la vida, siempre te resultará difícil estar agradecido, porque por mucho que tengas siempre querrás tener al menos otro tanto. Esfuérzate por aquello que te haga feliz, pero agradece todo lo que tienes.
Lo más importante que hay que recordar es que debes expresar conscientemente tu gratitud sin esperanza alguna de ser correspondido.
La auténtica gratitud te hace generoso, compasivo e infinitamente bondadoso.
La práctica de la gratitud aporta una increíble fortaleza emocional.
La Empatía
No hagas algo, permanece ahí: esa es la esencia de la empatía. Por lo general, hacemos todo lo contrario, nos sentimos tentados de hacer algo y o permanecer ahí sin mas.
Pero la empatía tiene que ver con estar ahí. Es el arte de aliviar el dolor del prójimo permaneciendo a su lado y mostrando apoyo sin prejuicio alguno.
La naturaleza nos ha otorgado una emoción extraordinaria, la empatía. Es la semilla de la compasión. En términos sencillos, la empatía es un esfuerzo sincero por ver el mundo desde la perspectiva de la otra persona. Consiste en ponerse en la piel del otro para ver exactamente qué le duele. La empatía requiere que vaciemos la mente y escuchemos al otro con todo nuestro ser.
La Humildad
Si nuestra humildad es falsa o pretenciosa, solo nos hará más egoístas. La falsa humildad no pasa ninguna de las pruebas espirituales. No hay lugar para el exhibicionismo ni la vanidad en el camino divino.
La humildad nos mantiene a salvo de la melancolía. Nos ayuda a darnos cuenta de que en el inmenso, grandioso y eterno devenir de la naturaleza, nadie es indispensable ni tiene una importancia vital.
Divergente
La verdad pienso que es un libro no solo para personas que quieren practicar la meditación, este libro te puede ayudar a darte cuenta de cómo en realidad no nos conocemos como deberíamos. Al leerlo me fui dando cuenta cómo la práctica de la meditación y las maneras en que Om Swami nos indica hacerlo, sus palabras se adentraron en mi cerebro y sin incluso sentarme, o tomar la postura yóguica, fui capaz de asimilar lo que trataba de hacer, ir desprendiéndome de etiquetas e ir poco a poco entendiendo la manera en como podemos ver el mundo a través de una nueva perspectiva, alejada de expectativas, emociones y manteniendo continuamente la idea de que los pensamientos son neutros no hay malos ni buenos, sino trascienden de ser solo pensamientos.
No estaba muy adentrado en este tema de la meditación a pesar de que continuamente me lo recomiendan, ahora después de leerlo, entiendo el porque, pero también sobre todo entender la profundidad de lo que esto conlleva y no es solamente cerrar los ojos y respirar, y con la cabeza llena de pensamientos bombardeandome, o quedarme dormido con las respiraciones, sino en realidad ir a fondo de nuestro ser.
Me recomendaron este libro, justamente después de haber leído Siddhartha de Hermann Hesse y el Lugar del alma Gary Zukav, curiosamente ambos libros llegaron de casualidad a mi, antes de ellos acababa de terminar las dos joyas de Daniel Goleman Inteligencia Emocional y Focus, prestando atención esos 5 libros tienen una conexión muy fuerte y considero como una guía para bajar las revoluciones de tus emociones y pensamientos, y ver el mundo y tu interior de manera más clara.
Me gustaría saber qué piensan ustedes acerca de este libro, si tienen alguna observación o recomendación, algún otro libro que recomienden sobre el tema.
Si no lo has leído, te dejo el enlace para que lo adquieras y así mismo me ayudas!.

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